La Junta de Andalucía ha completado la rehabilitación de la carretera de acceso a Capileira (Granada), una actuación que ha supuesto una inversión superior a los 4,3 millones de euros. Esta intervención devuelve la seguridad y la normalidad a la principal vía de comunicación del municipio con la comarca de la Alpujarra, después de los graves daños ocasionados por las intensas lluvias del año pasado.
La consejera de Fomento, Rocío Díaz, ha destacado la complejidad de los trabajos realizados, que han requerido la participación de especialistas en geotecnia de ámbito nacional. Según ha explicado, el Gobierno andaluz ha desplegado todos los recursos necesarios no solo para reparar la carretera, sino también para garantizar que Capileira no quedara incomunicada. De hecho, durante la ejecución de las obras más importantes, se habilitó un desvío provisional que permitió mantener el tráfico y evitar el aislamiento del municipio.


Las lluvias torrenciales asociadas a la borrasca Nelson, que dejaron más de 250 litros por metro cuadrado, provocaron un deslizamiento en la ladera izquierda del valle del Poqueira. Este fenómeno afectó gravemente a la carretera A-4129, generando deformaciones y fracturas en la calzada que dificultaron el paso de vehículos, especialmente los de mayor tamaño.
Entre las primeras actuaciones, la Consejería de Fomento instaló una pantalla de micropilotes para estabilizar el talud afectado. Posteriormente, y tras nuevas lluvias en septiembre, se reforzaron las medidas de contención con la construcción de una segunda pantalla formada por 65 pilotes de gran diámetro y hasta 24 metros de profundidad, con el objetivo de prevenir futuros deslizamientos.
Además, se han instalado drenes californianos para canalizar el agua subterránea, un factor clave para la estabilidad del terreno. También se ha levantado un muro de escollera de unos 100 metros de longitud sobre la viga de atado de los pilotes, contribuyendo a la estabilización de las tierras situadas sobre la carretera.
La reconstrucción de la vía autonómica ha incluido la renovación del firme en un tramo de 280 metros, la instalación de sistemas de contención en madera para integrarse en el entorno, así como la mejora de la señalización y el drenaje longitudinal. Paralelamente, se han llevado a cabo labores de restauración ambiental, plantando especies autóctonas como nogales, castaños, gayombas, hiniestas y rascaviejas.


Durante el desarrollo de las obras, se habilitó un desvío provisional en un nivel inferior de la carretera para mantener el tráfico, y se puso en marcha un microbús en colaboración con el Ayuntamiento para asegurar el transporte de viajeros. Ahora, una vez finalizados los trabajos, este desvío se adaptará como paseo peatonal y vía de mantenimiento, con la construcción de muros de mampostería, la instalación de una valla de madera, bancos y papeleras, mejorando así el servicio y la seguridad para los peatones.






























