Granada es una provincia con una diversidad climática excepcional. Mientras que la capital sufre temperaturas que superan los 35 grados durante el verano, existen auténticos refugios alpujarreños donde las temperaturas son mucho más agradables.



Capileira, situado a más de 1.400 metros de altitud en Sierra Nevada, ofrece calles estrechas diseñadas para protegerse del sol y vistas privilegiadas sobre el barranco del Poqueira. Sus rutas de senderismo permiten disfrutar del entorno natural en toda su plenitud.
Trevélez es uno de los municipios más elevados de España, con temperaturas máximas varios grados por debajo de la capital. El aire limpio de montaña y la baja humedad convierten sus paseos en una experiencia incomparable.
Güéjar Sierra, a pocos kilómetros de Granada, destaca por sus embalses y senderos de montaña. Pampaneira seduce con sus casas blancas, tinaos tradicionales y numerosas fuentes de agua fresca. Y La Taha, con su conjunto de pueblos alpujarreños, completa una oferta ideal para quien busque desconectar del calor urbano.



La clave de estos destinos: la altitud, la vegetación y la presencia de agua convierten a estos pueblos en opciones perfectas para un verano más fresco sin renunciar al turismo rural, la gastronomía y los paisajes espectaculares de la región.






























